Contingencia ambiental

Redacción, Veracidad News

Durante una contingencia ambiental, las concentraciones de ozono o de partículas suspendidas alcanzan niveles que ponen en riesgo la salud de la población en general y producen efectos adversos en los grupos sensibles.

Contrario a lo que solemos creer, este término no se aplica solamente a la contaminación del aire; por ejemplo, un derrame de petróleo o la erupción de un volcán también detonan una contingencia ambiental.

Cuando se detecta una contaminación grave en el aire, se activa un protocolo que se divide en fases: Precontingencia, Contingencia Fase I y Contingencia Fase II.

La duración de estas aplicaciones es de 24 horas, siempre y cuando disminuya. Si los niveles de contaminación continúan representando un riesgo para la salud, se mantiene la fase de la contingencia ambiental o se pasa a la siguiente con acciones más estrictas.

La mayoría de los contaminantes del aire como el ozono, el más común en esta temporada, afectan nuestro sistema respiratorio, reduciendo nuestra función pulmonar e irritando vías respiratorias.

El monóxido de carbono, inhabilita el transporte del oxígeno hacia las células, provocando mareos, náuseas, dolor de cabeza y, en caso extremos, estados de inconciencia e incluso la muerte.

El plomo, que a través de la sangre llega hasta el cerebro, causa problemas de aprendizaje y alteraciones en la conducta. Especialmente en niños cuyo sistema nervioso se encuentra en desarrollo.

El benceno se asocia a casos de Leucemia mieloide. También existen casos en los que puede pasar de la sangre de la madre al feto, dañando el sistema inmunológico.

Ante esto, la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, otorgó las siguientes recomendaciones para evitar corres riesgos:

    1. Permanecer en interiores entre las 13:00 y las 19:00 horas, sobre todo niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios y cardiovasculares.
    2. Evitar fumar, sobre todo en espacios cerrados.
    3. Los deportistas son un grupo de alto riesgo, por lo que se les recomienda abstenerse de realizar ejercicio o desarrollar actividades al aire libre que requieran un esfuerzo vigoroso.
    4. Para la población en general, la dependencia recomienda evitar las actividades deportivas, cívicas, de recreación u otras al aire libre.
    5. Reducir el uso del automóvil